Páginas

viernes, 12 de abril de 2013

MILHOJAS DE VERDURAS

INGREDIENTES PARA 4 PERSONAS:

1 berenjena, 1 calabacín, 1/2 cebolla roja, 2 tomates rojos, 1 patata, queso mozzarella, queso gorgonzola, sal, pimienta, aceite de oliva, berros, mazorquitas, vinagre blanco.

PREPARACIÓN:

Cocemos la patata en agua hirviendo con su piel.Cuando la tengamos pelamos y cortamos 4 rodajas gruesas.
Lavamos la berenjena y el calabacín y cortamos 2 rodajas gruesas por persona de berenjena, y si el calabacín no es muy gordo 4 rodajas por persona. Cortamos unas medias lunas finas de cebolla. Cortamos también en rodajas el tomate, unas 2 rodajas por persona.
Ponemos una sartén en el fuego y cuando este caliente marcamos las berenjenas y los calabacines sin nada de aceite ni sal.Cuando estén, los sacamos y reservamos. Ahora en la misma sartén incorporamos un chorrito de aceite de oliva y marcamos las patatas, sacamos y reservamos, marcamos los tomates y reservamos. Sazonamos las verduras y procedemos a montar la mil hoja.
En un bandeja de horno untada con aceite de oliva para evitar que se nos pegue, ponemos la rodaja de tomate, luego alternamos la berenjena, el calabacín, tomate, cebolla, volvemos a colocar berenjena, calabacín y por ultimo el tomate. Sujetamos con un palillo grande. Cortamos con la mano el queso gorgonzola y lo ponemos encima de la mil hoja cubriéndola  cubrimos con un trozo de queso mozzarella cortado con los dedos.
Introducimos en el horno pre-calentado a 160 grados unos 12-15 minutos.
Servimos la mil hoja acompañada de los berros con unas mazorquitas cortadas en rodajas. Aliñamos con un poco de aceite de oliva, sal, pimienta molida y vinagre blanco mezclado en un bol donde removemos los berros y luego los servimos.

Es un plato sano cargado de vitaminas y prácticamente sin ningún tipo de grasas, una forma diferente de comer verduras y atractiva para quienes no les gusta o están aburridas de comerlas hervidas o salteadas.
Las berenjenas pertenecen al grupo de verduras de sabor amargo, que facilita la función del hígado y la vesícula biliar, ayudándonos a hacer mejor la digestión. Es una fuente de fibra y nos aporta sustancias que potencian nuestras defensas frente al cáncer y las enfermedades degenerativas que aparecen con la edad.